La drogadicción

Escrito por Julisahernandez 15-04-2018 en La drogadicción. Comentarios (0)

Drogadicción

Muchas personas no entienden el porqué o cómo las personas se vuelven adictas a las drogas. Ellos pueden erróneamente pensar que aquellos que usan drogas les faltan principios morales o fuerza de voluntad y que ellos pueden dejar de usar drogas simplemente tomando la decisión de parar. En realidad, la drogadicción es una enfermedad compleja, y dejar de usar las drogas usualmente requiere más que buenas intenciones o una gran voluntad. Las drogas cambian el cerebro en maneras que hacen que el dejar de usarlas sea duro, hasta para aquellos que quieren dejarlas. Afortunadamente, los científicos conocen más que nunca cómo las drogas afectan al cerebro y han encontrado tratamientos que pueden ayudar a las personas a recuperarse de la drogadicción y llevarlos a tener vidas productivas.

¿Qué es la drogadicción?

La drogadicción es una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo e incontrolable de una droga, a pesar de las consecuencias adversas. Para la mayoría de las personas, la decisión inicial de usar drogas es voluntaria, pero el uso repetido de las drogas puede llevar a cambios en el cerebro que desafían el autocontrol de una persona adicta e interfiere con su habilidad de resistir los deseos intensos de usar drogas. Estos cambios del cerebro pueden ser persistentes, por lo cual se considera la drogadicción una enfermedad "reincidente"—las personas en recuperación del trastorno del uso de drogas están a un alto riesgo a volver a usar drogas aunque lleven años sin usarlas.

Es común que una persona recaiga, pero la recaída no significa que el tratamiento no sirva. Similar a otras condiciones crónicas de la salud, el tratamiento debe de ser continuo y ajustado basado en cómo el paciente responda. Los planes de tratamiento necesitan ser revisados a menudo y modificados para adaptarse a las necesidades cambiantes del paciente.

¿Qué pasa con el cerebro cuando una persona usa drogas?

La mayoría de las drogas afectan al circuito de recompensa del cerebro, inundándolo con el químico mensajero la dopamina. Este sistema de recompensa controla la habilidad del cuerpo de sentir placer y motiva a la persona a repetir comportamientos necesitados para prosperar, como comer y pasar tiempo con los seres queridos. Esta sobre estimulación del circuito de recompensa causa la intensa traba placentera que puede llevar a las personas a tomar drogas una y otra vez.





Cuando una persona continúa a usar drogas, el cerebro se ajusta al exceso de la dopamina al producir menos de ella, y/o reduce la habilidad de las células en el circuito de recompensa a responderle. Esto reduce la traba que la persona siente, comparado a la traba que sintieron cuando tomaron la droga por primera vez—un efecto conocido como la tolerancia. Ellos pueden usar más de la droga, tratando de alcanzar al mismo nivel de traba de la dopamina. También puede causarles sentir menos placer de otras cosas que alguna vez disfrutaban, como la comida y actividades sociales.

El uso de drogas a largo plazo también causa cambios en otros sistemas químicos y circuitos del cerebro, afectando las siguientes funciones:

aprendizaje

criterio

capacidad de tomar decisiones

estrés

memoria

comportamiento

A pesar de estar conscientes de estos efectos perjudiciales, muchas personas que usan drogas continúan a usarlas, lo que es la característica de la adicción.

¿Por qué es que algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?

No hay un solo factor que puede predecir si una persona se volverá adicta a las drogas. Una combinación de factores influye el riesgo a la adicción. Si una persona tiene más factores de riesgo, el potencial de llevarse adicta con usar drogas es más grande. Por ejemplo: Biología, Ambiente, Desarrollo

 





¿Puede ser prevenida o curada la drogadicción?

El tratamiento para la drogadicción, similar a otras enfermedades crónicas, como la diabetes, asma o cardiopatía, generalmente no indica una cura.  Sin embargo, la adicción es tratable y puede ser exitosamente manejada. Las personas que se están recuperando de una adicción estarán en riesgo de experimentar una recaída por años y posiblemente por toda la vida. Las investigaciones demuestran que combinar los medicamentos con terapias conductuales para tratar la adicción asegura la mejor posibilidad de éxito para la mayoría de los pacientes. Los enfoques de tratamiento adaptados a la forma del uso de drogas de cada paciente y a cualquier problema médico, mental y social ocurriendo simultáneamente pueden llevar a recuperación continua.






Otra buena noticia es que el uso de drogas y la adicción son prevenibles. Los resultados de las investigaciones patrocinadas por NIDA han demostrado que los programas de prevención involucrando familias, escuelas, comunidades y medios de comunicación son eficaces para prevenir o reducir el uso de drogas y la adicción. Aunque eventos personales y factores culturales afectan las tendencias del uso de las drogas, cuando las personas jóvenes perciben el uso de drogas como riesgoso, ellos tienden a reducir el uso de drogas. Por lo tanto la educación y la divulgación son claves con ayudar que las personas entiendan los posibles riesgos del uso de drogas. Los profesores, los padres y los proveedores de salud tienen roles claves en educar a los jóvenes y prevenir el uso de drogas y la adicción.